10 mar. 2012

Carnaval estilo Tanxedoira

Maná maná du duuuuu be du du… Ah! es que es pensar en la fiesta de carnaval y se me viene a  la mente esta sintonía, ¿por qué será? El caso es que es un buen comienzo que resume el ambiente de ese día: música, humor, colores, cerditos que no quería ser carne de cocido, bailarinas de flamenco haciendo gala de sus taconeos…hasta estaba Bob Esponja!!! Sí, sí, dejó el fondo del mar por un rato y se vino a hacernos compañía. Como tal día festivo tuvimos mucha y muy buena  música, juegos en los que alguno quiso hacer trampa, pero un insobornable jurado se lo impidió (aunque llevando una flor en la cabeza era para no hacerle mucho caso, la verdad), y por supuesto, COMIDA!!! Bueno, digamos que hubo tres privilegiados que se adelantaron a la cata, pero dejaron suficiente para los demás. Las orejas estaban de muerte, y las filloas ni te cuento. Pero había más: rosquillas, patatillas, aceitunillas,… Vaya! Suficiente para recuperar las fuerzas perdidas en el baile. Si la de este año superó a la del anterior…no quiero ni pensar en la del año que viene! Yo, por si acaso, no me la pierdo.


















5 mar. 2012

Como peces en el agua

La mañana del domingo 26 de Febrero nos fuimos un grupo de Tanxedoiros de visita al Aquarium Finisterrae. La visita comenzó con una explicación por parte de una de las monitoras de las reglas a seguir durante la visita y en el apartado de preguntas vimos como Hugo se enorgullecía de haber ayudado a realizar su tarta de cumpleaños. La cara de poker de la monitora fue todo un poema. A las 11.30 nos fuimos a ver dar de comer a las focas. Destacar las explicaciones de la monitora que respondió a todas nuestras preguntas de forma estupenda. Todos lo pasamos pipa y a más de uno se le ocurrió alguna idea de cómo podía enseñar a comer a su hijos tocando en el plato primero. Después,  continuamos la visita por el interior del museo. En la sala Nautilus tanto los grandes como los pequeños estuvimos intentando ver a Gastón pero a final no lo conseguimos... seguro que con tanto crío suelto le entró el miedo escénico y se escondió. Para compensar no verle, nos fuimos a un módulo en el que pudimos tocar tiburones... pero de los pequeñitos,eh? Para acabar la visita cada uno se dedicó a ver el resto del museo por su cuenta. Lo pasamos estupendamente!! Habrá que ir pensando a donde podemos ir de visita todos juntos de nuevo, no?